Las Redes Sociales Corporativas se están erigiendo como un elemento clave para el desarrollo del nuevo paradigma que supone la Organización 2.0. Aunque ya lo he dicho en otras ocasiones, quizás sea conveniente reiterarlo. El concepto 2.0 no describe solo un marco organizativo-tecnológico, sino una nueva forma de hacer empresa donde los procesos, las ideas y la generación de valor surgen de un nuevo marco de comportamientos: colaboración, conversación, conectividad, comunicación… en los que efectivamente, la tecnología cobra un papel esencial.
La organización 2.0 no es una organización “virtualizada”, pero tampoco puede desarrollarse de forma plena sin la utilización de la web social y la tecnología. Hecha la puntualización, las redes sociales corporativas internas (RSC) y la Web Social, representan un elemento crítico en la construcción del paradigma 2.0.
La progresiva implantación y utilización de las RSC como plataformas de interacción está impactando y transformando silenciosamente el patrón de comportamientos de los profesionales que habitan en ellas. Al amparo del propio dimensionamiento y protagonismo de la Web Social (incluyendo las RSC), muchos profesionales deben aprender a desenvolverse desarrollando su actividad en entornos que hace tan solo unos años no existían. Sin duda un dato para reflexionar.
En este marco, nuestros comportamientos están mutando, cambian irremediablemente. Solo difiere la velocidad de transformación dependiendo de la voluntariedad por parte de cada uno de nosotros de adquirir más o menos protagonismo en la asunción de este nuevo paradigma.
Estamos asistiendo a una alteración de nuestra estructura genética como profesionales… cada vez con más frecuencia desplegamos un set de comportamientos que van configurando un nuevo ADN que da lugar a una nueva especie de profesional. Somos contemporáneos del proceso evolutivo hacia el rol de Socialnetworker.
Fuente y más info: rrhhmagazine

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