La prestación por desempleo tributa en el Impuesto sobre la Renta como cualquier otro rendimiento del trabajo, es decir, como si fuera un sueldo o una pensión.
La contratación en Semana Santa ha propiciado la bajada de la tasa de paro en España, en marzo de 2013, en casi 5.000 personas, según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Sin embargo, el desempleo sigue arrojando cifras de infarto y ya supera los cinco millones de parados. Inmersos ya en plena campaña de la Renta de 2012, los desempleados deben tener en cuenta que cobrar el paro tributa en el IRPF, ya que es un rendimiento del trabajo. Por ello, se hace indispensable explicar cuál es el tratamiento fiscal de las prestaciones por desempleo en la Declaración de la Renta, tal y como se detalla en el siguiente artículo.
Más info: consumer.es
