El espíritu empresarial comienza a formarse en el colegio. Entre el 15 % y el 20 % de los escolares que participan en programas educativos de creación de pequeñas compañías serán empresarios más tarde. Eso está entre tres y cinco veces por encima de la media y demuestra la importancia del sistema educativo en el desarrollo de las actitudes emprendedoras. La CE anima a los Estados miembros a que incluyan en los sistemas de enseñanza obligatoria programas para promover el espíritu emprendedor. Por su parte, la Comisión, en colaboración con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha elaborado directrices para las universidades y va a coordinar el intercambio de buenas prácticas y el desarrollo de nuevos métodos de enseñanza.
Abrir una empresa se puede considerar casi como un acto de heroísmo. La Comisión ya está aplicando una estrategia para mejorar el acceso a la financiación sobre la base de más fondos de garantía de la UE, propone además la creación de un mercado europeo de microfinanciación y la simplificación de la fiscalidad para que las PYME puedan obtener fondos a través de la inversión privada directa (miniobligaciones, financiación colectiva o ángeles inversores)
Alrededor del 50% de las nuevas empresas fracasan en los primeros cinco años por falta de recursos y experiencia. Durante esa fase sensible los empresarios necesitan más apoyo. La Comisión quiere identificar y promover las mejores prácticas fiscales de los Estados miembros, apoyar la cooperación entre grupos o redes empresariales, desarrollar aún más el sistema de Erasmus para jóvenes emprendedores y fomentar los intercambios de empresarios jóvenes de la UE con los de terceros países.
Aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece internet es fundamental. Las PYME que utilizan tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para sus negocios crecen dos o tres veces más rápido que otras compañías y el mercado digital crecerá de aquí a 2016 un 10 % anual. La CE va a proporcionar apoyo a los empresarios para que aprovechen todas las oportunidades que ofrece internet.
Que un primer negocio fracase no es el final. La evidencia muestra que la gran mayoría (96%) de las quiebras se deben a una serie de retrasos en los pagos u otros problemas objetivos, son «fracasos honestos».Eso no debe apartar al empresario. La experiencia que ha adquirido hace que el siguiente crezca de una forma más rápida, que emplee a más trabajadores y que su empresa dure más tiempo. La Comisión trabajará con los Estados miembros para reducir la duración y el coste de los procedimientos de quiebra y para que sea más fácil para los empresarios honestos empezar de nuevo.
Vender una empresa será más fácil. Cada año, 450 000 empresas y 2 millones de trabajadores pasan a otros propietarios. Las muchas dificultades legales, administrativas y fiscales hacen que se pierdan unas 150.000 empresas y unos 600.000 puestos de trabajo cada año. La Comisión va a elaborar directrices para que los Estados miembros faciliten esas transferencias. Además, fomentará medidas para eliminar los obstáculos para la transferencia de negocios transfronterizos.
Crear una empresa en tres días y por 100 euros. Esa es la meta. En estos momentos se puede hacer en seis días y medio y cuesta 397 euros de media. Dentro de la estrategia está que las licencias y demás autorizaciones se emitan dentro del mes siguiente a la creación de la empresa, fomentando, por ejemplo, la autocertificación.