LinkedIn, Twitter, Skype o Youtube se han convertido en grandes escaparates para los profesionales que buscan un nuevo empleo o mejorar su posición actual. Pero, como todo, hay que aprender a usarlas.
Lo que pasa en Las Vegas… ya no se quedará allí. Las redes sociales y profesionales han revolucionado el modo en el que nos comunicamos e interactuamos, y también la forma en la que buscamos trabajo. Suponen una puerta a reclutadores, empresas empleadoras y cazatalentos. Aunque estas plataformas sirvan de gran ayuda para recortar distancias, también pueden volverse en nuestra contra si no las utilizamos bien.
Lo que dices que eres y aquello de lo que presumes en Twitter, LinkedIn o Facebook puede explotarte en la cara cuando estés delante de un entrevistador. Por eso, antes de colgar cualquier fotografía en la que se te vea con una copita de más, o antes de inventarte un currículo que no tienes, piensa para qué quieres esa plataforma. He aquí las redes más conocidas y sus posibilidades: LinkedIn Es la red profesional por excelencia. LinkedIn, que ya tiene más de 250 millones de usuarios en todo el mundo, nació con el objetivo de ofrecer una herramienta para diseñar tu carrera sin hacer una búsqueda activa de empleo. Sergio Hinchado, senior manager en Hays, es uno de sus grandes defensores y admite, como reclutador, que la aprovecha al máximo para mantener actualizada la información de los candidatos. «Es un gran escaparate para ver los cambios de los profesionales», define.
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