El nuevo contrato de formación y aprendizaje está plenamente disponible para los empresarios. Sin embargo, los asesores laborales aseguran que existen numerosos vacíos legales en la definición legal de este contrato que están desincentivando su uso. Algunos de estos vacíos permiten, además, cometer ciertas prácticas que podrían desvirtuar el objetivo de este tipo de contratos.
El fallo que más inseguridad está creando en las empresas es la ausencia de un reglamento que, según la ley, es el que debería concretar entre otros aspectos dónde y cómo se forman los trabajadores que tengan este tipo de contrato…..
Artículo de Expansión
