El paro registrado cierra el año con un significativo 11 % menos que el año pasado, aunque sin olvidar que la cifra todavía duplica el número de personas paradas a finales de 2007. Todas la edades ha visto como se reducía el número de parados, pero los mayores de 50 años mucho menos o todo lo contrario (ver edad). En diciembre, es el grupo de quienes salieron del mercado al finalizar el verano los que en buena medida no han vuelto a incorporarse al mercado laboral dada la incapacidad para absorber ese pico de actividad estival (ver antigüedad demanda).
La contratación registrada ha vuelto a contabilizar un excelente año en cuanto a número de contratos, no parece tener límite este incremento en los últimos años, el límite debe estar en relación inversa a la duración mínima de los contratos. Han vuelto a crecer un sorprendente 9,73 % con respecto a 2015. Aunque siguen participando en la contratación más personas diferentes cada año, en este último el ritmo de incremento ha sido inferior, han crecido a diferente velocidad los contratos y las personas, en consecuencia mayor rotación (promedio de 3,14 contratos por persona y año). Resulta preocupante la mínima presencia en las fichas de ocupaciones propias del sector industrial.
Al ser cierre de año remitimos también estas mismas fichas referidas a los 12 grandes municipios por población de Cantabria.
Hoy, en recuerdo del Sr. Bauman (q.e.p.d) bien podríamos decir que el mercado de trabajo y sus relaciones laborales ya no solo se mueven en el contexto líquido que describía en su teoría de la «modernidad líquida» como el estado que más caracteriza a la sociedad actual: «nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos hasta nuevo aviso…«
Aplicado al mercado laboral parece que el estado ya no es líquido, sino gaseoso, volátil y fugaz.
ficha_contratacion_diciembre_2016
ficha_contratacion_gmuni_diciembre_2016
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Alberto Arroyo García
Coordinador Observatorio
SEPE – CANTABRIA
