Al fin ha vuelto un buen mes para estos dos indicadores claves para el mercado de trabajo.
Al comentario generalizado ha sido que se ha debido a la «Semana Santa» aunque hay matices importantes sobre los que se podría reflexionar:
- El descenso del paro registrado y el incremento de la contratación ha beneficiado en general a todos los colectivos y edades.
- El importante incremento de la contratación no es debido solo a «hostelería, hospedaje y comercio», ver la diversidad de actividades y ocupaciones en positivo en la ficha de contratos.
- El año pasado parte de la Semana Santa empezó en marzo también (el fin de semana del Domingo de Ramos) y finalizó en abril.
- ¿Si la contratación que se realiza es tan ajustada al tiempo de trabajo no parecería lógico que con respecto al paro registrado los efectos de la Semana Santa no hubieran desaparecido al cierre de marzo teniendo en cuenta que el Domingo de Pascua, el día 27 de marzo, finalizó la Semana Santa en Cantabria. Otra cuestión es que se vea reflejado en la contratación y en la afiliación media (1.836 más) aunque no así en la afiliación a 31 de marzo? Lo que ocurren durante el mes.
- Si observamos la distribución porcentual en la clasificación de los desempleados entre parados y no parados, éstos últimos han ganado un punto, especialmente entre los que tienen suspendida voluntariamente la disponibilidad por realizar acciones relacionadas con las políticas activas de empleo.
- Este año están participando menos personas distintas en la contratación. ¿Está mejorando la estabilidad laboral y/o la duración de los contratos?
- La contratación indefinida sigue teniendo muy buen comportamiento, aunque parte desde tan abajo que se magnifican los datos.
Alberto Arroyo García
Coordinador Observatorio
SEPE – CANTABRIA
