Desde que soy madre me han dado todo tipo de consejos sobre qué es lo más importante que nuestras hijas deben aprender para tener éxito en la vida. Programación. Inglés. Ajedrez. Ballet. Chino. Oratoria. Matemáticas. Deportes de equipo. Música. Artes marciales.
Estoy embarazada de mi tercera hija; ya en el séptimo mes y con una tripa notoria. Y cada vez que me subo al metro para volver a casa del trabajo, con el vagón abarrotado, observo cómo la gente, al verme entrar, gira la cabeza hacia otro lado. Mejor dicho, gira la cabeza hacia su Smartphone para evitar ver a una embarazada a un metro de distancia, a quien saben deberían dejarle el sitio. Son muy pocas personas las que me miran a los ojos y se levantan para dejarme su asiento. No sé si saben chino, programación o son buenas en matemáticas. Pero hay algo que sí tienen en común todos ellas: empatía. Empatía de esa que te mueve y te lleva a hacer algo por el otro. Empatía en acción.
Fuente y más información Forbes
