Por cada euro que la sociedad cántabra invierte en la Universidad de Cantabria recibe 2,7, según el estudio “La contribución socioeconómica de la Universidad de Cantabria”, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Las cifras ilustran el peso que para la región tiene su universidad: cerca de 6.500 empleos relacionados con el campus, un incremento de la renta per cápita de Cantabria de 3.840 euros desde 1997 ó 192,1 millones de euros más de recaudación fiscal para la comunidad atribuible al mayor nivel de ingresos de los titulados universitarios.
En los últimos diez años, en los que la economía cántabra ha crecido a un ritmo medio anual del 3,5%, la universidad ha aportado 0,7 puntos anuales a ese crecimiento, una quinta parte. Es decir, el 21,4% del crecimiento total del último decenio es atribuible directa e indirectamente a la UC. En 2009, por ejemplo, generó el 2% del PIB regional y el 2,6% del empleo. Y anualmente se calcula que la Universidad supone una producción adicional en Cantabria de 501,4 millones de euros anuales, una aportación de 267,7 millones de euros al año en términos de renta, y unos 6.500 empleos anuales. Asimismo, se calcula que la universidad y su entorno realizan al año un gasto de 189 millones de euros: 121 millones directamente la propia universidad, unos 52 millones los estudiantes y el resto los visitantes y asistentes a congresos.
Estos datos reflejan la rentabilidad de invertir en la universidad. Por ejemplo, los 72,4 millones de euros recibidos el último año por la UC se han traducido en una recaudación fiscal adicional de 192 millones de euros (146,5 millones por IRPF y 45,5 millones por IVA), el 10,2% de la recaudación fiscal por ambos conceptos. Y esto es así porque las personas con estudios superiores tienen mayores ingresos y mayor poder adquisitivo.
Si se compara el coste de formar a los universitarios con los beneficios fiscales que generan después, la rentabilidad de formar un diplomado es del 7,3%, y la de formar a un licenciado se eleva al 9,5%. Y contar con una población más formada también se traslada al empleo. De hecho, el estudio estima que la UC contribuye a aumentar en 1,3 puntos la tasa de actividad en la región y a reducir en 0,34 puntos la tasa de paro, lo que supone unos 2.500 ocupados más.
Todos estos resultados económicos son consecuencia del aumento que se ha producido en el capital humano y tecnológico de la región gracias a la presencia de la UC. Por ejemplo, la Universidad de Cantabria es la responsable del 10,6% de la formación recibida por la población activa regional. En la actualidad, el mercado de trabajo cántabro emplea a 57.700 universitarios, mientras en 1993 la cifra era de 21.600.
No obstante, el estudio también reconoce que las condiciones de inserción laboral de los titulados de la UC son «algo menos favorables» que las del resto de universitarios españoles y el peso del empleo universitario en Cantabria también se queda por debajo de la media, algo que el director del informe explicó porque los sectores que emplean más universitarios también tienen menos peso en la economía regional. En cambio, la UC está por encima de la media en los resultados de I+D+i y producción científica. La universidad es el principal agente inversor en investigación y desarrollo en Cantabria y supone el 42% del gasto investigador y del empleo, 15 puntos por encima de la media nacional.
Fuente: Cantabria Campus Internacional