Dime por dónde navegas y te diré la publicidad que acabará apareciendo en tu pantalla. Así de fácil se lo ponen los usuarios a las marcas cada vez que buscan o comparten información en la Red.
Según Juan Merodio, experto en redes sociales, web 2.0 y marketing online, “no somos conscientes del rastro personal que terceros tienen de nosotros a través de nuestro comportamiento digital. En muchas ocasiones ignoramos que, con la información que compartimos, nos convertimos en altavoces de nosotros mismos. Es importante pararnos a pensar si todo lo que compartimos es excesivo o no”.
Pero, ¿de qué forman usan las empresas la información compartida por los usuarios en las redes sociales? Para Merodio la respuesta es una: fines comerciales. “Las redes sociales obtienen información de todo tipo. Facebook, por ejemplo, permite que los usuarios hablemos de nuestras tendencias políticas o religiosas, de si estamos bien de salud, de cuándo fue nuestro primer beso… Todo ello lo hacen con el fin de elaborar perfiles de usuarios interesantes de cara a posteriores acciones de marketing en Internet para que las empresas puedan segmentar con más grado de detalle a quién dirigen sus campañas”.
Y es que no hay vuelta de hoja. Para Juan Merodio, Internet es como un gran hermano, pero con una gran diferencia: “en lugar de cámaras hay cookies que obtienen información de quiénes somos, cómo navegamos, qué nos gusta, dónde pasamos más tiempo. Es el llamado ‘behavioural targeting’ o publicidad por comportamiento, que se basa en nuestra forma de navegar por Internet y de la información que buscamos para mostrarnos anuncios segmentados. Este tipo comportamiento provoca a posteriori acciones de conversión a venta”.
Y para explicar cómo estas cookies o algoritmos funcionan, Juan Merodio pone algunos ejemplos. “Si, por ejemplo, has estado toda la tarde buscando información de vuelos, hoteles, excursiones a San Francisco, estas cookies mandan la información y los sistemas de publicidad entienden que, si en ese momento y días posteriores te muestran información sobre hoteles, agencias de viajes, excursiones o temáticas relacionadas con San Francisco, te interesará y podrás clicar en los anuncios”.
En otro orden de cosas Juan Merodio aconseja guardar cierto secreto y no mostrarnos al 100% en las redes sociales. “Yo seguiría una regla muy sencilla: No digas nunca en las redes sociales aquello que no dirías nunca en alto en cualquier sitio público donde hay gente que no conoces”. Por esta razón recomienda no expresar en redes como Twitter opiniones políticas o religiosas. “Creo que son temas delicados y, en ciertas ocasiones, puede ser contraproducente. Personalmente, y en la medida de lo posible, evitaría entrar de lleno en estos temas”, concluye Merodio.
Fuente: RRHH Press
