Si deseas emprender, pero no tienes clara una idea de negocio o no te atreves a empezar de cero, la franquicia es una opción. Tienes la oportunidad de abrir un local con una marca conocida, contar con su apoyo y experiencia en la puesta en marcha y ser otro reclamo para aquellos clientes que ya frecuentan la enseña. Conseguir más consumidores y ser el número uno de la cadena depende de tus capacidades empresariales.
En el 2012 el número de establecimientos abiertos aumentó un 2,5%, respecto a los 60.000 del año anterior. En el pasado ejercicio eran 1.040 las cadenas de enseñas que operaban en España, 93 más que al final del 2011. Este modelo de negocio sigue siendo una opción para el autoempleo. En el mismo el franquiciador, es el dueño de la firma, y el franquiciado, el emprendedor que adquiere una serie de derechos para explotar la marca durante un tiempo y en un lugar determinado. Este acuerdo está sujeto al cumplimiento de unas condiciones a cambio de una prestación económica.
El franquiciado no es el dueño de la marca. Por tanto, si deseas realizar alguna modificación sobre el negocio deberás consultarlo con la firma. Además, antes de tomar una decisión debes valorar aspectos como: la situación del mercado, las condiciones del contrato y la estrategia de la central franquiciadora. Conviene que elijas una cadena a medida de tus posibilidades, en un ámbito que domines y en el que tengas experiencia. Estas siete claves te ayudarán a tener éxito con este modelo de negocio y conseguir rentabilidad:
Fuente y más info: expansión